Andorra es un pequeño país… pero enorme en la riqueza de su entorno natural. La riqueza de la fauna y la flora de alta montaña es un verdadero tesoro que ha sabido protegerse y que así queremos preservar... y compartir.
Parc Natural Valls del Comapedrosa
Imponente paisaje de alta montaña, dominado por este gigante andorrano (el Alt del Comapedrosa, 2942 m.), y completada su belleza por hermosos lagos, cascadas y fuentes.
Podrás disfrutar de una gran variedad de excursiones, de diferentes dificultades, gracias a su red de senderos y refugios. Admirando una extensa representación de la fauna (como la gamuza, el águila dorada, el quebrantahuesos, etc.) y la flora (como la genciana de Burser, el cerastio pirenaico, el pensamiento alpino, etc.) típicas de los pisos alpinos y subalpinos.
Parc Natural de la Vall de Sorteny (Ordino)
La Vall d’Ordino es en sí un verdadero paraíso paisajístico-cultural, pero la Vall de Sorteny resulta increíblemente bella por los imposibles contrastes entre paisajes imponentes y la delicadeza de cada rincón, de cada paso que demos en él. Miles de flores y de mariposas se abren cada primavera creando un espectáculo natural que se graba en nuestra memoria.
Sendas interpretativas, un jardín botánico y excursiones de dificultades graduales te permitirán descubrirlo y disfrutarlo.
Parc Natural de la Vall de Madriu-Perafita-Claror
El valle del Madriu-Perafita-Claror (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO) es un paisaje cultural, una obra conjunta del hombre y la naturaleza de gran excepcionalidad y con importantes valores estéticos, históricos y culturales. El valle conserva muchos elementos y las estructuras de explotación, organización y gestión de los recursos naturales (bosques, pastos, bordas, caminos, agua ...) que muestran la utilización y la evolución de este territorio a lo largo de la historia.
Un testimonio vivo de la historia y las formas de vida de un país rural de montaña. Parajes de una belleza extraordinaria son fruto de la interacción del hombre con el medio.
